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miércoles, 6 de febrero de 2013

Amaretto de Bernardino Luini

Adorazione dei Magi, Santuario della Beata Vergine dei Miracoli di Saronno,1531 
Bernardino Luini (Dumenza, 1481 circa – Milano, giugno 1532)    

Come molte ricette a base di mandorle, è di antichissima tradizione e affonda le sue origini nel 1500. Nella città di Saronno venne commissionato al pittore Bernardino Luini un affresco che ritrae la Madonna e l'Adorazione dei magi. L'affresco è tutt'oggi visibile nel Santuario della Beata Vergine dei Miracoli. La leggenda narra che nel periodo in cui il pittore soggiornò a Saronno alloggiasse presso una locandiera di particolare bellezza, di cui si innamorò al punto da usarla come modella per la sua Madonna. Per ringraziarlo, lei gli offrì un elisir di erbe, zucchero tostato, mandorle amare e brandy che venne immediatamente apprezzato e si diffuse in pochissimo tempo. Il liquore mantenne quindi un significato di affezione e amicizia ed è oggi uno dei prodotti italiani più diffusi all'estero. Non viene tradotto e il nome resta invariato in tutte le lingue. Nella città diSaronno ha sede lo storico stabilimento dell'azienda Illva Saronno S.p.a., produttrice del liquore con il marchio "Disaronno".

lunes, 4 de febrero de 2013

Aproximación a una copa de vino tinto

Pasada la vendimia, y llegados los días en que las bodegas acogen las cubas destinadas a deleitar paladares, vale la pena recordar una ruta ancestral que empieza en el Sol y termina con una fiesta de los sentidos. La convergencia, en sólo unos segundos, de dos complejidades colosales. Del anhelo de que todo culmine en un feliz ritual lleno de gratificantes complicidades por un sabor que podría obtener un puesto vitalicio en la memoria.


Todo empieza con una fusión termonuclear en el sol. De ella surge una radiación isótropa que se propaga por el espacio. Algunos de estos fotones viajan directos hacia nosotros e irrumpen en la atmósfera terrestre poco menos de diez minutos después de salir del sol. Con un poco de suerte, algunos de estos paquetes de luz sortean las nubes en línea recta y aterrizan en un campo donde madura la uva. No todos dan en la planta, pero los que lo hacen transfieren su preciosa dosis de energía a una química ancestral, de miles de millones de años, que involucra a la clorofila. Comienza así uno de los milagros más admirables de esta parte del cosmos: la elaboración del vino tinto.
El gesto de acercarse una copa de reserva se puede parecer mucho al gesto de tender la mano a una persona. Si el vino (o la persona) es conocido, la incógnita reside en el cómo estará hoy; si se trata de un primer encuentro, entonces la experiencia se desenrolla más o menos como sigue.
El primer sentido que entra en juego es la vista. El vino primero se mira..., como se mira la expresión de un rostro. Se mueve la copa para que la luz arranque diferentes matices, por reflexión y por refracción. Sólo por eso, el resto de los sentidos se despiertan, se interesan, se estimulan y hacen sus primeras predicciones. Antes de que una persona hable por primera vez, ya nos imaginamos su voz... Antes de llevarnos la copa a la nariz ya hacemos inevitables apuestas sobre el olor, el tacto, el juego de sabores... Después el vino se huele. Y, con el olor, parte de las predicciones se confirman, pero otras fallan, leve o bruscamente, y entonces surge la sorpresa, una sorpresa esencial que dispara nuevas predicciones sobre, por ejemplo el tacto, cuando los labios rompen el menisco del borde del líquido para mojarse en él. Primero se asimila la temperatura, luego la aspereza o sedosidad...
La aproximación al vino también se parece a la disposición para escuchar música. Interesa un delicado desequilibrio entre lo predecible y lo imprevisible. El exceso de lo uno o de lo otro puede dejar al cerebro sin función relevante que cumplir. Si la predicción es trivial el cerebro se aburre y se ofende. Le puede ocurrir a un melómano con una canción infantil, demasiado tonal y demasiado redundante. Ocurre cuando el primer contacto con un tinto desenmascara su simplicidad y precipita el primer sorbo directamente en un primer trago, sin matices ni preámbulos. Si la predicción es imposible, entonces el cerebro se sobresalta y se frustra. Le puede ocurrir a un melómano con la música dodecafónica o aleatoria. No hay nada más desagradable y violento que tener toda la percepción dispuesta y afinada para recibir un sabor en la gama de los amargos y verse invadido a traición por un sabor dulce, aunque se trate del mismísimo néctar de los dioses.
Y así llega la hora de la verdad, el momento en el que dejamos entrar un sorbo para que se desparrame a sus anchas entre unas papilas, se diría que en estado prehistérico por la expectación adelantada por los otros cuatro sentidos. Todavía no hemos soltado la mano que estrechamos en la nuestra, todavía miramos la mirada de quien nos mira, todavía suenan la voces de la primera cortesía... y ya empieza la conversación. Con el intercambio de las primeras preguntas y respuestas, salta una confirmación por aquí, algo que corregir por allí, una sorpresa, una decepción... En un primer sorbo de vino convergen, por fin, dos complejidades colosales nacidas quizá en un mismo lejano día: la una con un rayo de sol en pos del planeta Tierra, la otra con un frenético espermatozoide en pos de un óvulo maduro. La colisión improbable de estos dos milagros resulta en un milagro aún más milagroso. Es entonces cuando ocurre la explosión en cadena. El universo físico del vino entra en deflagración simultánea con el universo fisiológico de todos los sentidos a la vez, el resultado de ésta en deflagración con el universo psicológico y el resultado de ésta en deflagración con toda la cultura acumulada hasta entonces y con la capacidad de investigación de quien sostiene la copa, o de quienes se estrechan la mano. Así es como algunos primeros sorbos se ganan un puesto vitalicio en la memoria.
Jorge Wagensberg es profesor de profesor de Teoría de los Procesos Irreversibles en la Facultad de Física de Barcelona.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Piranesi's Carceri



FACTUM ARTE : Le Arti di Piranesi: architetto, incisore, antiquario, vedutista, designer


miércoles, 8 de agosto de 2012

Relieves lunares

Dibujos de la luna, del "Siderius Nuncius", diciembre de 1609, Galileo Galilei (1564-1642)

domingo, 1 de julio de 2012

Io lo so! O por qué los romanos hacían acueductos



El corazón, para funcionar, necesita sangre, los pulmones necesitan aire, la boca necesita saliva, los ojos necesitan luz, el oído necesita sonido... y el cerebro necesita cambio. Un cerebro sin su mínima dosis de cambio es como un corazón que se queda sin presión. Es el mayor problema del cautivo. El tiempo mismo se muere cuando no sirve para medir un cambio. El tiempo lo crean los sucesos que se suceden en él. Del mismo modo, el espacio lo crean los objetos que se extiende en él. La relatividad general es compatible con esta idea. El espacio vacío carece hasta de sentido. El tiempo vacío esta muerto. Curiosamente, llamamos matar el tiempo a llenarlo de un mínimo de cambio. ¿Como proveerse uno de cambio? Cualquier método combina estas dos formas puras: o permanecer fijos en un paisaje que se mueve (conversando, por ejemplo) o moverse por un paisaje que permanece fijo (viajando, por ejemplo). En cualquier caso, se trata de una cuestión de movilidad. El ser humano es un animal creativo, pero cuanto más lo sea explícitamente su oficio, más debe atender a su movilidad física y mental. Un museólogo científico viaja por museólogo y viaja por científico, conversa por científico y conserva por museólogo. He aquí el caso de un misterio suscitado y resuelto por cambio, es decir, por viaje y conversación.


Primer acto. (Viajando). Años ochenta en las ruinas de Ampurias (Girona). Durante la visita me sorprende ver cañerías de plomo para el suministro de agua para las viviendas. Si varios siglos antes de nuestra era los griegos tenían tecnología de tuberías. ¿por que hacían acueductos los romanos? Una simple tubería para salvar cualquier desnivel...Pregunto a ingenieros, arquitectos, historiadores... Ni siquiera consigo que alguien se interese por la pregunta.

Segundo acto. (Viajando) Años noventa en las ruinas de Pompeya (Nápoles). Confirmado. La acometida final del agua por tubería se usa desde hace veinticinco siglos. Aprovecho cualquier ocasión para insistir con la pregunta. ¿Por que construían acueductos los romanos?

Es mas un problema hidrostático que hidrodinámico: ¿no sabían suficiente hidrostática? La presión depende del desnivel: ¿era insuficiente su tecnología para evitar escapes? Un acueducto tiene mas grandeza que una tubería: ¿será por eso? Un acueducto es mucho mas caro que una tubería: ¿será por presupuesto?

Tercer acto. (Conversando). Finales de los noventa. Tomo una copa con un arquitecto que ha visto y ha hecho mucha arquitectura. Es Oriol Bohigas. ¡Por fin! No sabe la respuesta pero ¡le interesa la pregunta! Ya somos dos viajando y preguntando. Dos años después, el arquitecto Bohigas me confiesa que presume por todo el mundo con la pregunta. Alguien debe saber la respuesta. No hay prisa.

Cuarto acto. (Conversando y viajando). Hemos cambiado de milenio. En la clausura de un acto en Italia. Bohigas plantea la cuestión ante una audiencia de arquitectos atónitos. Los asistentes empiezan a proponer y a descartar las soluciones de siempre ante la mirada divertida del ponente. Y de repente, en medio del confuso bullicio, una mano se levanta, autoritaria, al fondo de la sala. es un veteranísimo arquitecto que ha esperado un instante de silencio para imponer su voz aflautada: ¡Io lo so! (¡Yo lo sé!). La solución no es tecnológica, ni hidrostática, ni hidrodinámica, ni económica, ni política, ni estética...La solución, atención, ¡es química! Lo que no sabían hacer los romanos es tratar el agua para que no se pudriera estancada en condiciones anaerobias. Ningún problema para el último tramo que distribuye el agua al usuario, pero imposible para los largos recorridos. En un acueducto, en cambio, el agua fluye en condiciones aerobias, como en cualquier arroyo.

Curiosamente, la ignorancia química de los romanos también les salvo de saber que el plomo es tóxico, por lo que los acueductos, además de unas bellísimas construcciones, no eran tan mala solución después de todo.

El gozo intelectual, Jorge Wagensberg

viernes, 4 de mayo de 2012

Learn English with Salvador Dalí


Salvador Dalí - A Soft Self Portrait -
The documentary is directed by Jean-Christopher Averty, with narration provided by Orson Welles

jueves, 29 de marzo de 2012

Gerald Durrell

Gerald Durrell with a barn owl, 1936

sábado, 3 de marzo de 2012

Luci Sulla Bologna Medievale


Lucio Dalla, 18 giugno 2010 Piazza Santo Stefano, Bologna

domingo, 12 de febrero de 2012

Η Πόλις

Η Πόλις


Είπες· «Θα πάγω σ' άλλη γή, θα πάγω σ' άλλη θάλασσα,

Μια πόλις άλλη θα βρεθεί καλλίτερη από αυτή.

Κάθε προσπάθεια μου μια καταδίκη είναι γραφτή·

κ' είν' η καρδιά μου -- σαν νεκρός -- θαμένη.

Ο νους μου ως πότε μες στον μαρασμό αυτόν θα μένει.

Οπου το μάτι μου γυρίσω, όπου κι αν δω

ερείπια μαύρα της ζωής μου βλέπω εδώ,

που τόσα χρόνια πέρασα και ρήμαξα και χάλασα».


Καινούριους τόπους δεν θα βρεις, δεν θάβρεις άλλες θάλασσες.

Η πόλις θα σε ακολουθεί. Στους δρόμους θα γυρνάς

τους ίδιους. Και στες γειτονιές τες ίδιες θα γερνάς·

και μες στα ίδια σπίτια αυτά θ' ασπρίζεις.

Πάντα στην πόλι αυτή θα φθάνεις. Για τα αλλού -- μη ελπίζεις --

δεν έχει πλοίο για σε, δεν έχει οδό.

Ετσι που τη ζωή σου ρήμαξες εδώ

στην κώχη τούτη την μικρή, σ' όλην την γή την χάλασες.


Κωνσταντίνος Π. Καβάφης (1910)




The City


You tell yourself: I'll be gone

To some other land, some other sea,

To a city lovelier far than this

Could ever have been or hoped to be-

Where every step now tightens the noose:

A heart in a body buried and out of use:

How long, how long must I be here

Confined among these dreary purlieus

Of the common mind? Wherever now I look

Black ruins of my life rise into view.

So many years have I been here

Spending and squandering, and nothing gained.


There's no new land, my friend, no

New sea; for the city will follow you,

In the same streets you'll wander endlessly,

The same mental suburbs slip from youth to age,

In the same house go white at last-

The city is a cage.

No other places, always this

Your earthly landfall, and no ship exists

To take you from yourself. Ah! don't you see

Just as you've ruined your life in this

One plot of ground you've ruined its worth

Everywhere now-over the whole earth?


Constantine Cavafy (1863-1933)

translated by Lawrence Durrell

jueves, 2 de febrero de 2012

viernes, 20 de enero de 2012

Edmond Roudnitska

Edmond Roudnitska (1905-1996), maître parfumeur

domingo, 15 de enero de 2012

Dinastía Borgia de Jordi Savall

The Borgia Dynasty, Jordi Savall, Hesperion XXI, La Capella Reial de Catalunya, 2010


jueves, 5 de enero de 2012

Ou Ferrat

Vieja friendo huevos Diego Velázquez, 1618


"A un ou li trec el rovell, i fregeixo només la clara en una paella amb el suficient oli d'oliva per a que no toqui el fons i s'enganxi. Deixo que fregeixi bé fins que quedin puntetes. Ho poso sobre un plat i ara fregeixo només el rovell, però molt poquet, només allò just per a que agafi color. Aquest rovell el col·loco sobre la clara anterior i així consegueixo un ou ferrat somiat per molts" - Ferran Adrià -

jueves, 8 de diciembre de 2011

Μήδεια

Maria Callas in Medea, by Pier Paolo Pasolini, 1969.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Jacopo, Gentile, Giovanni

Jacopo Bellini (1400–1470), Madonna and Child Blessing, 1455.


Gentile Bellini (1429–1507), Madonna and Child Enthroned, late 15th century.


Giovanni Bellini (1430–1516), Madonna and Child, 1480

martes, 25 de octubre de 2011

Castells

Tres de nou amb folre i manilles


Dos de vuit amb Folre


Pilar de vuit amb folre i manilles



miércoles, 5 de octubre de 2011

Teach me to dance, will you?

Anthony Quinn, at Zorba the Greek, 1964