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domingo, 8 de julio de 2012

Pelléas et Mélisande al Liceu

PÉLLEAS ET MÉLISANDE, de Claude Debussy


DIRECCIÓN MUSICAL Michael Boder
DIRECCIÓN DE ESCENA Robert Wilson
ESCENOGRAFÍA Robert Wilson
VESTUARIO Frida Parmeggiani
ILUMINACIÓN Robert Wilson
REPARTO Jean-Sébastien Bou, María Bayo, Laurent Naouri, Hilary Summers, John Tomlinson, Ruth Rosique, Kurt Gysen y otros.

ORQUESTA SINFÓNICA Y CORO DEL GRAN TEATRE DEL LICEU


domingo, 12 de febrero de 2012

Η Πόλις

Η Πόλις


Είπες· «Θα πάγω σ' άλλη γή, θα πάγω σ' άλλη θάλασσα,

Μια πόλις άλλη θα βρεθεί καλλίτερη από αυτή.

Κάθε προσπάθεια μου μια καταδίκη είναι γραφτή·

κ' είν' η καρδιά μου -- σαν νεκρός -- θαμένη.

Ο νους μου ως πότε μες στον μαρασμό αυτόν θα μένει.

Οπου το μάτι μου γυρίσω, όπου κι αν δω

ερείπια μαύρα της ζωής μου βλέπω εδώ,

που τόσα χρόνια πέρασα και ρήμαξα και χάλασα».


Καινούριους τόπους δεν θα βρεις, δεν θάβρεις άλλες θάλασσες.

Η πόλις θα σε ακολουθεί. Στους δρόμους θα γυρνάς

τους ίδιους. Και στες γειτονιές τες ίδιες θα γερνάς·

και μες στα ίδια σπίτια αυτά θ' ασπρίζεις.

Πάντα στην πόλι αυτή θα φθάνεις. Για τα αλλού -- μη ελπίζεις --

δεν έχει πλοίο για σε, δεν έχει οδό.

Ετσι που τη ζωή σου ρήμαξες εδώ

στην κώχη τούτη την μικρή, σ' όλην την γή την χάλασες.


Κωνσταντίνος Π. Καβάφης (1910)




The City


You tell yourself: I'll be gone

To some other land, some other sea,

To a city lovelier far than this

Could ever have been or hoped to be-

Where every step now tightens the noose:

A heart in a body buried and out of use:

How long, how long must I be here

Confined among these dreary purlieus

Of the common mind? Wherever now I look

Black ruins of my life rise into view.

So many years have I been here

Spending and squandering, and nothing gained.


There's no new land, my friend, no

New sea; for the city will follow you,

In the same streets you'll wander endlessly,

The same mental suburbs slip from youth to age,

In the same house go white at last-

The city is a cage.

No other places, always this

Your earthly landfall, and no ship exists

To take you from yourself. Ah! don't you see

Just as you've ruined your life in this

One plot of ground you've ruined its worth

Everywhere now-over the whole earth?


Constantine Cavafy (1863-1933)

translated by Lawrence Durrell

domingo, 15 de enero de 2012

Dinastía Borgia de Jordi Savall

The Borgia Dynasty, Jordi Savall, Hesperion XXI, La Capella Reial de Catalunya, 2010


lunes, 5 de diciembre de 2011

Urlicht. Sehr feierlich, aber schlicht

Gustav Mahler (1860-1911)




Symphony No. 2 in C minor, "Resurrection": Mov. 4, "Urlicht. Sehr feierlich, aber schlicht"
Conducted by Leonard Bernstein

Sheila Armstrong, soprano
Janet Baker, mezzo-soprano

Edinburgh Festival Chorus
London Symphony Orchestra

miércoles, 29 de junio de 2011

Tres animales soñados




Un Animal Soñado por Kafka

Es un animal con una gran cola, de muchos metros de largo, parecida a la del zorro. A veces me gustaría tener su cola en la mano, pero es imposible; el animal está siempre en movimiento, la cola siempre de un lado para otro. El animal tiene algo de canguro, pero la cabeza chica y oval no es característica y tiene algo de humana; sólo los dientes tienen fuerza expresiva, ya los oculte o les muestre. Suelo tener la impresión que el animal quiere amaestrarme; si no, qué propósito puede tener retirarme la cola cuando quiero agarrarla, y luego esperar tranquilamente que ésta vuelva a atraerme, y luego volver a saltar.

Franz Kafka: Hochzeitsvorbereitungen auf dem Lande, 1953.




Un Animal Soñado por C. S. Lewis

...El canto era fuerte ya, y la espesura muy densa, de manera que no podía ver casi a un metro delante de él, cuando la música cesó súbitamente. Oyó un ruido de maleza que se rompe. Se dirigió rápidamente en aquella dirección, pero no vio nada. Había casi decidido abandonar su búsqueda cuando el canto recomenzó un poco más lejano. De nuevo se dirigió hacia él; de nuevo el que cantaba guardó silencio y lo evadió. Llevaría más de una hora jugando a esta especie de escondite cuando su esfuerzo fue recompensado.
Avanzando cautelosamente en dirección a uno de estos cantos fuertes, vio finalmente a través de las ramas floridas una forma negra. Deteniéndose cuando dejaba de cantar, y avanzando de nuevo con cautela cuando reanudaba el canto, la siguió durante diez minutos. Finalmente tuvo al cantor delante de los ojos, ignorando que era espiado. Estaba sentado, erecto como un perro, y era negro, liso y brillante; sus hombros llegaban a la altura de la cabeza de Ransom; las patas delanteras sobre las que estaba apoyado eran como árboles jóvenes, y las pezuñas que descansaban en el suelo eran anchas como las de un camello. El enorme vientre redondo era blanco, y por encima de sus hombros se elevaba, muy alto, un cuello como de caballo. Desde donde estaba, Ransom veía su cabeza de perfil; la boca abierta lanzaba aquella especie de canto de alegría, y el canto hacía vibrar casi visiblemente su lustrosa garganta. Miró maravillado aquellos ojos húmedos, aquellas sensuales ventanas de su nariz. Entonces el animal se detuvo, lo vio y se alejó, deteniéndose a los pocos pasos, sobre sus cuatro patas, no de menor talla que un elefante joven, meneando una larga cola peluda. Era el primer ser de Perelandra que parecía mostrar cierto temor al hombre. Pero no era miedo. Cuando lo llamó se acercó a él. Puso su belfo de terciopelo sobre su mano y soportó su contacto; pero casi inmediatamente volvió a alejarse. Inclinando el largo cuello, se detuvo y apoyó la cabeza entre las patas. Ransom vio que no sacaría nada de él, y cuando al fin se alejó, perdiéndose de vista, no lo siguió. Hacerlo le hubiera parecido una injuria a su timidez, a la sumisa suavidad de su expresión, a su evidente deseo de ser para siempre un sonido y sólo un sonido, en la espesura central de aquellos bosques inexplorados. Ransom prosiguió su camino; unos segundos más tarde, el sonido empezó de nuevo detrás de él, más fuerte y más bello que nunca, como un canto de alegría por su recobrada libertad...
Las bestias de esta especie no tienen leche, y, cuando paren, sus crías son amamantadas por una hembra de otra especie. Es una bestia grande y bella, y muda, y hasta que la bestia que canta es destetada vive entre sus cachorros y está sujeta a ella. Pero cuando ha crecido se convierte en el animal más delicado y glorioso de todos los animales y se aleja de ella. Y ella se admira de su canto...

C. S. Lewis: Perelandra, 1949




El Animal Soñado por Poe

En su Relato de Arthur Gordon Pym de Nantucket, publicado en 1938, Edgar Allan Poe atribuyó a las islas antárticas una fauna asombrosa pero creíble. Así, en el capítulo xviii se lee:

Recogimos una rama con frutos rojos, como los del espino, y el cuerpo de un animal terrestre, de conformación singular. Tres pies de largo y seis pulgadas de alto tendría; las cuatro patas eran cortas y estaban guarnecidas de agudas garras de color escarlata, de una materia semejante al coral. El pelo era parejo y sedoso, perfectamente blanco. La cola era puntiaguda, como de rata y tendría un pie y medio de longitud. La cabeza parecía de gato, con excepción de las orejas, que eran caídas, como las de un sabueso. Los dientes eran del mismo escarlata de las garras.

No menos singular era el agua de esas tierras australes:

Primero nos negamos a probarla, suponiéndola corrompida. No sé cómo dar una idea justa de su naturaleza, y no lo conseguiré sin muchas palabras. A pesar de correr con rapidez por cualquier desnivel, nunca parecía límpida, excepto al despeñarse en un salto. En casos de poco declive, era tan consistente como una infusión espesa de goma arábiga, hecha en agua común. Éste, sin embargo, era el menos singular de sus caracteres. No era incolora ni era de un color invariable, ya que su fluencia proponía a los ojos todos los matices del púrpura, como los tonos de una seda tornasolada. Dejamos que se asentara en una vasija y comprobamos que la masa del líquido estaba separada en vetas distintas, cada una de tono individual, y que esas vetas no se mezclaban. Si se pasaba la hoja de un cuchillo a lo ancho de las vetas, el agua se cerraba inmediatamente, y al retirar la hoja, desaparecía el rastro. En cambio, cuando la hoja era insertada con precisión entre dos de las vetas, ocurría una separación perfecta, que no se rectificaba en seguida.


(Del Libro de los seres imaginarios, Jorge Luis Borges, 1957)

miércoles, 1 de junio de 2011

Ginkgo Biloba

Gingo biloba

Dieses Baums Blatt, der von Osten
Meinem Garten anvertraut,
Giebt geheimen Sinn zu kosten,
Wie's den Wissenden erbaut,

Ist es Ein lebendig Wesen,
Das sich in sich selbst getrennt?
Sind es zwei, die sich erlesen,
Daß man sie als Eines kennt?

Solche Frage zu erwidern,
Fand ich wohl den rechten Sinn,
Fühlst du nicht an meinen Liedern,
Daß ich Eins und doppelt bin?

Johann Wolfgang von Goethe, sept 1815

This leaf from a tree in the East,
Has been given to my garden.
It reveals a certain secret,
Which pleases me and thoughtful people.
Is it a living being,
Which has separated in itself?
Or are these two, who chose
To be recognized as one?
Answering this kind of question,
Haven't I found the proper meaning,
Don't you feel in my songs,
That I'm one and double?

jueves, 26 de mayo de 2011

Alligators all around


"What would you like to eat?"
"I don't care!"
"Some lovely cream of wheat?"
"I don't care!"
"Don't sit backwards on your chair"
"I don't care"
"Or pour syrup on your hair"
"I don't care"

Nutshell library, Maurice Sendak (1962)

miércoles, 20 de abril de 2011

Matthaus Passion


Andrea Mantegna, The Lamentation over the Dead Christ, 1490


Bach, Matthäus-Passion, Stuttgarter Kammerorchester, Karl Münchinger, Decca, 1964.
(Tenor [Evangelist]: Peter Pears;
Baritone [Jesus]: Hermann Prey;
Soprano [Arias, 1st Maid, Pilatus' wife]: Elly Ameling;
Contralto [Arias, 2nd Maid]: Marga Höffgen;
Tenor [Arias]: Fritz Wunderlich;
Bass [Arias]: Tom Krause;
Bass [Petrus, High Priest, Pilatus]: Heinz Blankenburg;
Bass [Judas]: August Messthaler)

martes, 29 de marzo de 2011

Le bain de Cléopâtre




Astérix et Cléopâtre, 1968, par René Goscinny et Albert Uderzo.

sábado, 26 de marzo de 2011

Happy 100th birthday, Tennessee Williams


Tennessee Williams (March 26, 1911 – February 25, 1983)


"Sebastian always said, 'Mother when you descend it's like the Goddess from the Machine'... it seems that the Emperor of Byzantium - when he received people in audience - had a throne which, during the conversation, would rise mysteriously into the air to the consternation of his visitors. But as we are living in a democracy, I reverse the procedure. I don't rise, I come down."

Suddenly, last summer, film, 1959


viernes, 18 de marzo de 2011

entrevista a Jacobo Siruela para diagonal


E N T R E V I S T A A J A C O B O S I R U E L A

por jorge rovira

Jacobo Fitz James Stuart, Martínez de Irujo, conde de Siruela (Madrid, 1954), es editor y diseñador gráfico. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Madrid. Fundador en 1982 de la editorial Siruela. En 1985 aparece el primer número de la revista interdisciplinar El paseante. Obtiene el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial concedido por el Ministerio de Cultura en 2004. Un año más tarde deja Siruela para fundar junto a Inka Martí la editorial Atalanta.

A la noche del tercer día me arrodillo en la alfombra y abro el huevo cuidadosamente. Se eleva como un humo y repentinamente se encuentra Izdubar parado delante de mí, gigante, transformado y perfecto. Sus miembros están sanos y no encuentro ninguna huella del daño en ellos. Es como si se despertara de un profundo sueño. Él dice:

“¿Dónde estoy? Qué estrecho es quí, qué oscuro, qué frescor, ¿estoy en la tumba? ¿Dónde estuve? Me pareció como si hubiera estado afuera en el universo, sobre y debajo de mí un infinito cielo negro como estrellas titilantes, yo me encontraba en un ardor indeciblemente anhelante.

Corrientes de fuego irrumpían de mi cuerpo radiante,

Yo mismo ondeaba en flameantes llamas,

Yo mismo nadaba en un mar de fuego estrechamente comprimido en mí y lleno de vida,

Completamente luz, completamente anhelo, completamente eternidad, Antiquísimo y eterno renovándome,

Cayendo de lo más alto a lo más profundo y brillando de lo más profundo a lo más alto arremolinando hacia arriba,

Suspendido alrededor de mí mismo en nubes ardientes,

Crepitando hacia abajo como una lluvia de brasas, como la espuma del oleaje, inundándome a mí mismo con calor,

En el juego inconmensurable, abrazándome a mí mismo y repeliéndome, ¿Dónde estuve? Yo era completamente sol.”

“La apertura del huevo”, capítulo XI, “Liber Secundus”, Libro Rojo, Carl G. Jung













Las paredes de su casa están pintadas de un azul misterioso, ese azul que sólo nos envuelve en los sueños. Los techos son altos. Como caramelos, los libros nos seducen y acompañan hasta el jardín; ahora una estantería a un lado, ahora un libro encima de una mesa, ahora otro abierto por unas hermosas ilustraciones encima de un mostrador. El aire es puro y se respira con libertad.

Después del resguardo de un delicioso porche, el jardín. Está salpicado de capiteles románicos, de grandes piezas agrícolas de piedra, de esculturas clásicas. Al fondo un estanque de vibraciones pitagóricas. A la izquierda, en un muro de piedra verdoso, unos huecos y una gran mancha blanca dibujan una vanitas y conducen a un segundo jardín.

Unos rosales crecen dentro de unos pavimentos geométricos. Luego, una fuente de inquietante agua inmóvil con una pesada esfera de un negro insondable que flota sobre la superficie. Dentro de una pirámide imaginaria, un huerto. Un poco más lejos, unos caballos resoplan fuertemente.

De vuelta al comedor, un busto de Hipno preside la sala y vigila sutilmente la conversación de sus invitados…

El geógrafo e historiador griego Pausanias nos relata con detalles la cueva de Trofonio de Lebadea. ¿Qué ocurría en ese lugar?

Algo terrible y profundamente catártico. En la cima de una colina estaba la entrada de la cueva en cuyo fondo oscuro se podía descender con una escalera de nudos de cuerda por un hueco por el que apenas cabía un cuerpo. Una vez se llegaba a lo más profundo de la cueva, la persona tenía que acomodarse allí a duras penas y permanecer allí un día y medio en ese húmedo silencio en la más pura oscuridad. El objetivo de esa prueba era tener determinados sueños o visiones iluminadoras, pero sobre todo asumir una muerte simbólica y un renacimiento. Cuando salía , los sacerdotes sentaban a la persona en el trono de Mnemósine, la memoria, y le preguntaban acerca de sus visiones. Y esa persona ya no temía a la muerte. Me pregunto si alguien hoy, en la época en que en seguida acude un ejército de psicólogos para lamer las heridas de cualquier contrariedad, alguien podría soportar una prueba semejante y tener tanta entereza como tenían nuestros antepasados.

En el santuario de Asclepio de Epidauro, las enfermedades cesan merced a los sueños divinos. ¿Como era ese conjunto arquitectónico?

En mi libro hago un detallado itinerario, porque la arquitectura era parte de la terapia en su conjunto. Creo que Epidauro, con el mito que lo ampara, las hermosas construcciones y templos que se levantaron para ello y los cuidados rituales que se ofrecieron allí, es una de las más grandes obras de arte que ha creado la civilización occidental. Lo interesante del conjunto arquitectónico es que estaba concebido para que las personas alcanzaran una cura animae, y eso se producía no exactamente a través de los sueños , pues éstos eran solo los mediadores con lo divino, es decir, con las fuerzas más profundas del alma, que habían producido en el paciente esa enfermedad. Epidauro es un sofisticadísimo culto del alma, a través del cual los pacientes entraban en catarsis y se curaban de sus males psicosomáticos. Si comparamos esta refinada arquitectura destinada a la curación con los hospitales de hoy en día, tan asépticos y veladamente sórdidos, nos damos cuenta inmediatamente de lo deshumanizado y mediocre que es nuestro mundo en comparación con el de los antiguos griegos.

Tholos de Epidauro, del arquitecto Policleto El Joven, siglo IV a.C.

¿Dónde estamos cuando soñamos? ¿Existe una arquitectura onírica?

El espacio onírico nunca se observa en el sueño como objeto exterior, pues el espacio onírico es parte de nosotros. El espacio onírico somos nosotros. El espacio onírico no existe, porque en nuestro interior no hay espacio ni tiempo, el “espacio” allí es pura metáfora. Sin embargo, el espacio que vemos en el mundo como objeto exterior de la conciencia, no es metáfora, existe ahí, aunque, en realidad, es una racionalización producida por nuestra mente, como señaló Kant. Las arquitecturas oníricas, de las que De Quincey ha dejado páginas memorables, solo es una creación de la imaginación a partir de los datos que le proporciona la memoria. Es una combinatoria. Aunque la imaginación es un proceso sin fin y sin límites.

¿Como arquitectos, podemos aprender de nuestras vivencias oníricas para aplicarlas a nuestros diseños?

Claro, pero de la misma manera que los sueños han influido en la literatura y la pintura, en la arquitectura, por ser un arte aplicado, como la cocina, la imaginación no puede funcionar como lo hace en las otras artes, en las que puede moverse con total libertad. Cuando estudias la antigüedad te das cuenta que casi todas sus manifestaciones culturales surgen del interior del hombre. Los mitos, los dioses, los templos, son hijos del sueño o de un estado parecido al sueño. Y la modernidad ha tenido que cortar aquel sustrato mágico y mítico de la mente para desarrollar la conciencia autónoma, que es la creación moderna. El problema estriba en que por haber desarrollado mucho una parte, hemos perdido la otra. Y acaso debemos de recuperar la parte perdida, aquella que alentó Epidauro, por ejemplo, y dar a ambas una nueva perspectiva ultramoderna.

¿Cómo cree que será la ultramodernidad?

La ultramodernidad son las hierbas y plantas más pequeñas que crecen a nuestros pies. Apenas nos fijamos en ellas, porque parecen no tener importancia. Y hacemos caso de los árboles y las plantas grandes, que representan la modernidad, sin haber reparado en que muchas de ellas están secas o podridas. Pienso que la ultramodernidad es la unión de opuestos, pues como dice Blake, sin opuestos no hay evolución. Y la realización es siempre la coincidencia de opuestos. Esa es la totalidad humana. La evolución de la mujer es un signo de la ultramodernidad, pero también lo ha de ser la comprensión de los modelos masculino y femenino, que parecen estar cada vez más difusos. Vivimos una época llena de mutaciones nuevas tan vertiginosa como interesante.

Jacobo Siruela publica en 2010 su libro El mundo bajo los párpados, Imaginatio vera, Ediciones Atalanta. Sostener el libro entre las manos es en sí un placer para los sentidos. La tapa es dura, de azul medianoche. En cubierta, una fotografía del pensamiento de Ted Serios. Al abrirlo, unas preciosas guardas de azul brillante de dos bronces griegos del siglo IV. Desde la primera ilustración, desde la primera cita, desde la primera vivencia, este delicioso libro nos seduce. Pero sobre todo nos recuerda la importancia de soñar y de que como arquitectos no debemos descuidar esa segunda vida que últimamente está tan despreciada, nuestra vida onírica.

A la noche siguiente el aire estaba lleno de muchas voces. Una voz fuerte gritó: “me caigo”. Otras gritaron confundidas y exaltadas entre medio: “¿hacia dónde? ¿Qué quieres?”. ¿He de confiarme a esta confusión? Me estremezco. Es una profundidad horrorosa. ¿Quieres que me abandone al azar de mi sí-mismo, a la locura de la propia oscuridad? ¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde? Tú te caes, yo quiero caer contigo, quien quiera que seas.

En ese momento el espíritu de la profundidad abrió mis ojos y divisé las cosas interiores, el mundo de mi alma, la multiforme y transformable.

“Viaje infernal hacia el futuro”, capítulo V, “Liber primus”, Libro Rojo, , Carl G.Jung.


para más información:

http://www.atalantaweb.com/


podréis encontrar la revista Diagonal n27 (marzo 2011) en:

Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona, Cooperativa d’Arquitectes Jordi Capell, Biblioteca COAC, Biblioteca ETSAVallès, FAD, Foment de les Arts i del Disseny, ETSAReus, Biblioteca ETSAG, Biblioteca ETSAM, ETSAValencia, La Central, Laie CCCB, Ras